Este lunes, las acciones en Estados Unidos subieron con fuerza tras una sorpresiva tregua comercial entre Estados Unidos y China. Ambas potencias acordaron reducir significativamente los aranceles que se habían impuesto mutuamente, lo que ha traído alivio a los mercados y esperanza de que se evite una posible recesión económica.
Este avance llega después de una etapa muy tensa. En abril, el gobierno de Donald Trump impuso aranceles de hasta 145 % a productos chinos, y China respondió con tarifas de hasta 125 % a productos de EE. UU., lo que casi paralizó el comercio entre ambos países y elevó los precios de muchos productos.
Pero todo cambió este fin de semana. En una reunión en Ginebra, funcionarios de ambos países acordaron bajar los aranceles en 115 puntos porcentuales y activar un mecanismo para evitar futuros aumentos. Esto marca un posible fin a la fase más crítica de la guerra comercial.
Como resultado, los inversionistas recuperaron la confianza:
También se beneficiaron las empresas de lujo y los fabricantes de autos.
Aunque los aranceles no han vuelto al nivel previo a la presidencia de Trump, esta reducción es vista como un gran paso para normalizar el comercio entre las dos economías más grandes del mundo.